PROYECTO BTS

VISTAZO A BTS:

ERA DE REYES.

El Ultimátum del Dios Rojo

RAMÓN FUENTES SANDOVAL

Año 35 Después de Emerald.

En un mundo donde ya no existen los tiranos, donde los Reyes Cardinales migraron del planeta y donde el hombre dejó de gobernar. Un emisario de Serbia viaja durante dos largos meses de su nación hasta las lejanas tierras del ombligo de la luna, aún conocido como México.

Este hombre viaja con un caballo y un camello personal y detrás de él toda una caravana. Representan al Rey Rojo, al nacido bajo la maldición de la sustancia roja, la encarnación del Dios Rojo llamado The Forgotten. Viajan desde los Balcanes hasta el centro de México llevando un importante mensaje del Dios Rojo para el Dios Ehécatl-Quetzalcóatl.

No obstante, no encuentra al Rey Ehécatl en la capital del país, lo buscan en la Nueva México-Tenochtitlán y no hay señal de él; también lo busca en Tlatelolco y en Teotihuacán con el mismo resultado. A su encuentro al fin los recibe un hombre llamado Marcos y se presenta como el capitán del nuevo ejército Tenochca.

Emprenden un nuevo viaje hacía el sur del país, ahora escoltados por Marcos hasta llegar a la base del enorme templo de Toniná. En la cima hay un lujoso trono gris claro y sentado sobre éste se encuentra el Rey Ehécatl; un hombre de mediana edad, de cabello largo en color gris y una mirada fría e imponente. Sobre su cabeza sostiene un enorme tocado de plumas de aspas que lo reconoce como un hombre tocado por el sol y por la sabiduría.

El Rey pide al emisario que suba el templo solo, y una vez que lo hace, el emosario se toma un tiempo para respirar, se acerca al Rey con mucho respeto y miedo.

En cuanto escucha eso, el hombre de mediana edad, levanta su fría y cansada mirada por la carga de cientos de batallas, pero aún capaz de sostener el destino del planeta en sus manos….

Decepcionado y sin poder de réplica, Radomir desciende del enorme templo y emprende el largo regreso a casa. Cuatro meses después, Radomir regresa a México y nuevamente sube las enormes escalinatas del templo de Toniná…

Cuatro meses después, el Rey Ehécatl espera al Dios Rojo, pero éste no se presenta, y nuevamente Radomir vuelve a subir las escalinatas de Toniná…

Radomir toma en serio la amenaza, el Rey Ehécalt reconfiguró todas las creencias prehispánicas hace pocos enterradas. Relegó a Huitzilopochtli y Tlalóc como Dioses secundarios, a cada uno le puso un adoratorio pero fuera de los templos mayores y a nivel de suelo, en su lugar puso tres grandes casas de oración; a Tlaltecuhtli-Coatlicue como la madre de la Tierra. La segunda casa de oración es dedicado al Dios católico y toda su religión. Y por último, el tercer adoratorio, dedicado a la serpiente emplumada Quetzalcóatl el Dios Bestia.

Cuatro meses después, el emisario regresa a territorio azteca sin señales del Rey pero con gran aflicción y estrés al borde de ocasionarle una seria enfermedad…

Radomir da media vuelta muy triste por haber fallado en su misión y emprende el regreso a casa, consciente de ser el último viaje y resignado a ser asesinado por su Rey. Pero antes de descender, el Rey Ehécatl lo llama…

En eso un destello rojo cae del cielo, Ehécatl se va de espalda con todo y trono; tan potente es el rayo que atraviesa todo el templo de Toniná. Justo en el centro de la cima aparece erguido un hombre de mediana edad, de cabellera naranja amarillenta bastante opaca, envuelto en una poderosa armadura roja.

Sin perder el enorme tocado de plumas que reposa sobre su cabeza, el Rey Ehécatl se levanta y camina hacia el Rey Rojo, no le teme en lo más mínimo y lo encara a pocos centímetros de tocarse…

La tensión está a punto de romperse e iniciar una batalla que destruirá tres cuartas partes del continente. Ambos se miran fijamente a los ojos, buscando algo, esperando reflejarse mutuamente en los ojos de su oponente y cuando al fin pueden ver su reflejo, ambos Reyes rompen con una escandalosa carcajada…

Antes de sufrir un ataque por el coraje, Jordy le pide que se calme…

El emisario desciende la escalinata por última vez, lo hace furioso mientras los dos Reyes ríen como asolescentes inmaduros. Dar la espalda y dar por hecho una supuesta amistad es un grave error de Radomir y se da cuenta cuando Leonardo se arrodilla frente al Rey Rojo, pero no como señal de sumisión, como señal de miedo cuando pone la cara sobre el piso y resbala los dedos de su mano debajo de los pies de Jordy para comprobar que no ha puesto los pies sobre tierra.

Es así como los dos Reyes terminan abriendo las puertas de un establecimiento de comida rápida de una cadena internacional…

Los dos se acercan a la barra de servicio y en cuanto el encargado los ve, suspende otras actividades y atiende a los Reyes con las manos temblorosas….

Los dos toman asiento al lado de una ventana, indicando a los trabajadores que vuelvan a sus actividades normales…

Ambos Reyes comen y ríen como en los viejos tiempos, cuando peleaban hombro a hombro contra amenazas inimaginables y que los superaban en capacidad, no obstante, nunca se rindieron, logrando salir avantes. Hoy sólo comparten anécdotas sólo lo mejor, sin mencionar que Jordy perdió una pierna y Leonardo la vista de un ojo; lo único que quieren los Reyes es recordar.

El Rey Ehécatl cierra los ojos y da un largo respiro, como si fuera un corredor viejo frente a una inevitable maratón cuesta arriba. Mira hacia al cielo y lamenta que llegue este momento, sabe que ya no tiene la juventud para lo que se viene.

Leonardo observa al costado del asiento, donde reposa en el suelo su gran tocado de plumas que parecen aspas, sabe que ahora es más que un Tlatoani, es todo un emblema nacional, es más que un Rey, es lo más cercano al Dios Bestia Quezalcóatl….

Jordy se limpia la boca y se pone de pie, camina hacia la salida sin dejar que sus pies toquen el suelo y se despide de espalda, sin voltear a ver a su amigo.

Jordy voltea y sonríe para despedirse y desaparecer por completo. Leonardo se seca un par de lágrimas de los ojos y de inmediato se mueve hacia el centro del país. Sabe que la próxima vez que vea a su amigo será para pelear a muerte.

No sólo Marcos, todo el ejército Tenochca entra en estado de alerta máxima, es la primera vez en treinta años que el Rey Ehécatl está tan afligido, y la misma Marina Villaseñor se constata de ello cuando ve al todopoderoso Rey tocar la puerta de su departamento.

Marina al fin lo invita a pasar a la sala y a sentarse, Leonardo le explica lo acontecido y posteriormente aguardan varios minutos en silencio para asimilar lo inevitable.

Semanas después surge una incertidumbre a nivel nacional, todo el país ha notado la ausencia de su Rey protector; los rumores de la visita del Dios Rojo pone a temblar la economía y en general el país muestra miedo.

Los noticieron nacionales se concentran en una activista y conservacionista que en sus años de juventud fue cantante, actriz y política. Esta señora es Lizett Peralta y se dirige a toda la nación con un mensaje de esperanza, como una madre o una abuela que viene a reconfortar a sus nietos ante una tormenta.

Porque ayer vino a verme…. vino a pedirme que le devolviera su máscara… se arrodilló ante mí una vez más, me besó las manos… vino para pedirme permiso de volver a portar su máscara y su nombre… el Protector Letal nos necesita unidos… que dejemos de pensar sólo en nosotros… y que pensemos en los demás… sólo así podremos salir adelante de esta crisis…. del Ultimatúm del Dios Rojo…

Copyright© por R.FUENTES

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Esta es una obra de ficción. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia. Todos los personajes, nombres, hechos, organizaciones y diálogos en esta novela son o bien producto de la imaginación del autor o han sido utilizados en esta obra de manera ficticia.

AVISO: BTS en todas sus obras y derivados es una historia con fines sólo de entretenimiento, el autor no pretende insultar o criticar de manera destructiva alguna ideología política, creencia religiosa o estilo de vida. Se pide objetividad y discreción por parte del lector.

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